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1 juny 1986

Lo más humilde posible

Filed under: Cartas,Recortes — Armand @ 10:51

Carta de Ricardo Churruca a Armand, 1986 Querido Armando, He leído este artículo sobre los títulos y como te nombra te lo mando. Debo felicitarte por el interesante libro que estoy leyendo sobre el sida y que precisamente tú has colaborado mucho, según el editor, un tal Cardín, y además nombra, precisamente a mi médico, el doctor Capdevila, que por cierto no le pone muy bien, ya que dice que por lo visto no le acertó para nada en los análisis que le pedía. ¿Conoces el libro? Yo incluso compré otro y se lo regalé a mi médico así como al pobre Ángel. Así que como ves te he hecho buena propaganda.

Ayer estuve con Félix Güell, que fue de lo más cariñoso y sabe lo pésimamente que estoy de dinero y me invitó a cenar al restaurante de Memé López [de Lamadrid], que seguramente tú ya habrás estado, porque actualmente eres una persona, al menos para mí, de gran categoría, ganada a pulso, que es más meritoria que heredada, porque la nobleza de este país está llena de idiotas y a veces da pena cómo llevan los títulos.

Supongo leíste mis cartas a La Vanguardia. Parece mentira que [Néstor] Luján, que se las da de historiador, cometiera semejante error en el artículo sobre Felipe IV. ¿Lo leíste?

Yo me voy desprendiendo de cosas. El día que mi tía falte probablemente me tendré que ir a lo más humilde posible, volver para atrás otra vez, como he vivido en mis primeros años en Frankfurt, en verdaderas buhardillas. Pero es tal la subida y la falta de todo escrúpulo de los socialistas que no sé dónde irán a parar los que nada tenemos. En fin, por eso escribí y se llevaron mis queridos insectos y ahora voy a poner un anuncio para ver si me deshago de mi enorme discoteca. Una pena para mí y una tristeza, pero nadie me ayuda en nada y si no lo hago ahora que por lo menos tengo techo más tarde sería peor.

Mi pobre hermano José Mari, allí encerrado, el otro un fresco, sin pagar nada de lo que me debe, y se han vendido un piso que tenía en tres millones y todo el mundo lo sabe y a mí me dice que no me puede pagar las solo 70.000 que me debe. Es muy triste. Créeme Armando que sufro mucho y por eso echo muy en falta los buenos amigos, y a ti ya sabes que te considero uno de ellos. Perdona la máquina pero está fatal y no puedo comprarme otra.

Lo pasé muy bien con Félix, me pareció precioso el resurante La Balsa y no demasiado caro para la categoría y luego me llevó a ver las fuentes, que ahora están preciosas y han puesto música. Lo pasamos tan bien y hacía una noche maravillosa y al final me dejó tan amablemente en casa. Bueno, Armando, a ver si te veo algún día o llamas. Yo estoy siempre aquí, sábados y domingos, seguro, a parte de algún otro día de semana, si no tengo cosas que hacer, de tres de la tarde a cinco. Tengo mucha ilusión. Espero que por lo menos tú pases un feliz verano. Sabes mucho te quiere y sigo enamorado, ya ves de quién. Teu amic, Ricardo

Ofrece su colección de insectos. «Señor Director: Soy también un gran admirador de la naturaleza y creo que puede haber otras medidas referentes a colecciones de insectos sin causar perjuicio alguno, ya que se trata de colecciones ya hechas. Yo tengo tres cajas de insectos coleccionados y pienso que podrían servir muy bien, no solo a los alumnos sino a algún aficionado. Estoy dispuesto a regalarlas incluso, si algún alumno o incluso aficionado tuviera interés. Eso sí, no me gustaría que cayeran en manos de una persona carente de interés por los insectos, que yo durante tantos años y con tanto cariño he guardado, en recuerdo de mis años de juventud en que los clasificaba y estudiaba, sábados y domingos de tres a cinco. Caso de que interesen, mis humildes colecciones llamen al…, pregunten por Ricardo de Churruca.» (La Vanguardia, 12 de agosto de 1986)

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