arxiu obert

29 maig 1977

La madre de Ricardo Churruca

Filed under: Cartas — Armand @ 7:14




Carta de Fabiola a Ricardo Churruca. Lecken, 29-5-1977

Querido Ricardo,


Te agradezco que en un momento tan difícil para ti a la muerte de tu querida madre hayas pensado en escribirme para comunicarme tu pena. Creo comprender cuánto sufres con esta separación física de quien tanto valor ha demostrado durante toda su vida y que ha sido para ti un modelo de madre tan querida. Te adjunto algunos extractos de textos consoladores y un pequeño libro sobre una separación diferente, pues se trata de la muerte una esposa, pero creo contiente un mensaje muy profundo para los que ven alejarse hacia su feliz morada a los que más entrañablemente quieren. Sin más te deseo toda fuerza que sin duda habrás recibido del Espíritu Santo en este Pentecostés para llevar tus grandes cruces con valentía.
Fabiola

Carta de Ricardo Churruca. Frankfurt, 27-06-1977

Querido Armando,
Sigo sin saber de ti, ya sabes lo mucho que te quiero y sabes aquí tienes un amigo. A ver si te animas. Ante todo espero estés bien de tu salud. Yo voy superando el golpe tan triste de haber perdido a mamá y lo que más me cuesta es el no recibir sus queridas cartas. Pocos escriben y la caja del casillero está casi siempre vacía. Ahora me escriben mis hermanos que el testamento se abrió y me deja el precioso piso de la Travesera de Gracia 45. De momento vive allí una persona pero la quiero sacar pues lo necesito vacío y para mí mismo. Creo que en ese caso y por no tener más casa allí las leyes me ayudan. ¿Tú qué dices? Estoy muy agradecido que incluso la reina de Bélgica me escribiera y me mandó un libro precioso. Te mando copia que guardes como recuerdo y seguro te gustará, así como la foto original en Zarauz y un artículo sobre la emperatriz de Austria, Sissí. Por lo demás me dejó la pobre sus anillos: el negro con un brillante muy bueno que fue el de su pedida y el de su abuelo el duque de Veragua con el sello de los condes de Cerralbo, por la parte de su bisabuela Isabel de Aguilera y su abanico chino, muy bueno, catalogado, de la dinastía Ming, en una caja preciosa de madera de sándalo, forrada de sesa y el tresillo de caoba de la época Luis XV. Pobre mamá, se acordó también de mí aunque ya en vida diera lo de más valor (cuadros de Goya y Madrazos) a Santi y a mi hermana. La vida continúa aquí como siempre. Es un país fuerte y seguro de sí mismo, admirables. Frankfurt está mejorando muchísimo: calles nuevas por todas partes, nuevas tiendas y muchísima libertad en todos los sentidos. Espero ir en diciembre. Escribe pues a casa solo entran recuerdos todos muy tristes. Todo se me fue, todo, lo que más quise, la casa y mamá.
Mucho te quiere, tu amigo Ricardo.

Powered by WordPress